Día 12: último día en Bali y vuelo a Lombok

Nuestro último día en Bali, nada más despertarnos, decidimos ir a bañarnos a las cascadas GitGit. Durante el camino desde Bedugul, vemos muchísimos monos en los laterales de la carretera. Ya cerca de la entrada al pequeño trekking hasta las cascadas, el autobús se dispone a aparcar en un parking en la ladera de la montaña, al bajar nos encontramos con que los lugareños están intentando sacar un coche que está apunto de caerse por el precipicio. Alberto y yo intentamos ayudarles con nuestra maña alpedreteña pero misión imposible, la rueda delantera del coche estaba metida en un agujero y los bajos daban en el asfalto, decimos continuar hacia las cascadas.

Gitgit está compuesto por tres cascadas principales, la primera a la que fuimos es la qué está situada más a la izquierda, un pequeño lago para nosotros solos con una impresionante cascada. No nos resistimos y terminamos bañándonos y saltando desde las piedras. A nuestra vuelta, en otra pequeña laguna, notamos que hoy es festivo, porque vemos a muchas familias balinesas pasando el día y llevando ofrendas, también vemos jugar a los niños, con un cuerda colgada de un árbol y con destreza en saltar de lado a lado del río, incluso saltando a la laguna, al más puro estilo de tarzán.

IMG_3799
Ya de vuelta hacemos parada en el templo Pura Ulun Danu Bratan, situado dentro del lago y con una estampa preciosa, es tan bonita que es la imagen que aparece en los billetes de 50.000IDR. El templo está casi lleno por la festividad de los hindues.

Ya para hacer un poco de tiempo, nos vamos de compras a Kuta, cerca del aeropuerto de Denpasar. Llegamos a Kuta y vemos una ciudad invadida por surferos y turistas, perfecto para realizar shooping. En la ciudad vemos puestos típicos para comprar alguna falsificación y regalos muy duros de regatear, y tiendas boutique de Quicksilver, Hawaianas… que están al mismo precio que España. De vuelta al coche, nos sentamos 5 minutos con Isis y Alberto en la playa en la que nos aborda un  vendedor ambulante que nos ofrece una cerbatana por 15€, al no interesarnos y hablar con el un rato nos la rebajó hasta los 2€ pero no la queremos para nada…  bueno a Alberto le interesaba un arco con flechas que al final se acabó comprando, vamos a ver si no le da mucha guerra en los aviones.

Facturamos las mochilas en el aeropuerto, y a Alberto le llega un email diciendo que el vuelo desde Banyuganji fue cancelado. Este vuelo le teníamos pagado pero perdido porque al final no pudimos ir al volcán Ijen. Pues vamos a reclamarlo e intentar que nos devuelvan el dinero. Pues quien no lo intenta no lo consigue, así que lo conseguimos y no perdimos el billete.
Esperamos un poco en el aeropuerto a que llegue la hora de embarcar. Accedemos a la terminal y vemos el mini avión en el que vamos, típica avioneta con hélices, pero todo correcto e incluso no sirvieron un snack en el vuelo de apenas 30 minutos.

Aterrizamos en el aeropuerto y llega la locura, nada más pasar la puerta varios puestos nos agobian con transporte, eso parecía una subasta, Quién da más! no cogemos ninguno de esos y nos vamos a la calle, o eso intentamos.


Un tapón para salir por la puerta del aeropuerto de más de 15 minutos, marea de gente esperando que no nos dejan salir. Suponemos que hay tanta gente por el fin del Ramadán, están de vacaciones y van a celebrarlo con su familia.

wpid-20150715_211303.jpg

 

wpid-20150715_211307.jpg

Conseguimos llegar a las paradas de taxis y seguimos viendo la mafia de los transportes, vemos a un grupo de personas que nada más dicen “last taxi”, creen que los turistas somos tontos, pero es lo que hay, conseguimos bajarle un poco el precio pero como siempre nos vamos con la sensación de que nos han timado.

Nos alojamos en el hotel de Mataram que teníamos reservado y nos queremos despertar pronto para llegar cuanto antes a las Islas Gili.

Anuncios

Día 11: El norte de Bali

Viendo como fue el día anterior hoy lo temíamos, ya que empezamos con una mierda de desayuno y sin te ni café… como seguíamos sin luz ni agua…

Lo primero que teníamos en el día es una ruta de 4 km por los campos de arroz de Jatiluwih, la verdad que fue una pasada la cantidad de campos de arroz que nos encontramos, lastima que estaban un poco secos por la época en la que estábamos pero aun así nos sirvió para olvidar el día anterior y disfrutar de las vistas y curiosear con los sistemas de regadío.
image

A continuación fuimos al templo de Pura Luhur Batukaru, tampoco nos llamó mucho el templo, pero lo que nos impresionó es que estaba toda la familia hinduista preparando la comida para el día siguiente que tienen su día importante, su día de año nuevo. Estampas muy bonitas haciendo la comida y preparando los pollos y patos para comerlos.

image

Ahora teníamos un largo viaje hasta las cascadas de Munduk, pero nos dio tiempo a pararnos en el mirador y observar los lagos de Danau Buyan y Danau Beratan. Bajamos hasta las cascadas de Munduk y la caída del agua era espectacular, solo unos pocos valientes se atrevieron a bañarse, es decir, Alberto y yo. Bueno y una mística  francesa con millones de complementos, batas puestas encima y unas gafas a lo John Lenon.

image

Toda la ruta en coche:

Nos vamos al hotel a descansar y de nuevo nos emocionamos con las pequeñas cosas de la vida: unos espaguetis boloñesa que estaban buenísimos.

Día 10: Día en Bali e intento de subir al Batur

Nos pegamos el madrugón a las 3.00 de la mañana para subir el monte Batur y ver amanecer, pero al salir a buscar el coche No había llegado, nos encontramos a suponemos los dos vigilantes de la villa durmiendo en el suelo. Les intentamos decir que dónde esta nuestro conductor y estos no saben ni una palabra en inglés. Al final hablamos por teléfono con una mujer y viene a vernos. Esta persona, creemos que era la dueñas de las villas, nos comenta que no tenemos coche, el conductor que iba a venir tiene el teléfono desconectado y nos ha dejado colgados. Llama a no se quién, y nos consigue otro chofer. Total, las 4 de la mañana y ya no podemos ver el amancer, pero aun así vamos hacia el volcán para ver amanecer desde el mismo aunque no sea en la cima.

Ya en la entrada, nos paran un grupo de guías mafiosos que dicen que les tenemos que pagar para subir al volcán. Alberto todo encendido se niega y nos montamos en el coche y continuamos hacia el inicio del treking. En el camino echamos la vista hacia atrás y vemos que nos están persiguiendo varias motos y coches. Al llegar al parking del inicio del treking, se nos cruzan delante del coche sin dejarnos continuar y nos exigen estos mafiosos que les paguemos de muy malas formas y amenazándonos, nos dicen que o les pagamos y subimos con uno de ellos o no pasamos de ninguna manera. Total y resumiendo, de nuevo nos negamos y al valorar la situación decidimos marcharnos, no queremos tener problemas y la situación fuera de nuestra casa es bastante inquietante.

Ya en el día, Alberto ve este enlace en el que cuenta justo lo mismo que nos pasó a nosotros:

http://marcandoelpolo.com/volcan-batur-bali-indonesia1/

En el hotel, intentamos comuicarnos con el conductor que nos tenía que recoger en el pueblo de Kintamani, el final del trekking por el Batur, pero no lo conseguimos hasta tarde. Ya le decimos que nos recoga en la villa, y este llega a las 3 horas! y nos dice que se ha perdido, lo que estamos perdiendo nosotros es la paciencia!

Ya en ruta, nuestra primera parada es Gunung Kawi Temple, de nuevo el entorno es espectacular, todos los altares tallados en la piedra, vegetación espectacular.

IMG_2318 IMG_2319

El siguiente templo es Tirta Empul Temple, este era menos bonito que el otro, pero nos sirvió para darnos un chapuzón purificante.

IMG_2365 IMG_2372IMG_2441 IMG_2378 IMG_2375

A continuación, volvemos al pueblo de Kintanami, pero esta vez en lo más alto, en el borde del cráter del volcán. Estuvimos comiendo viendo el inmenso cráter y los cráteres que se han formado dentro de él. Un cuadro espectacular, todos hicimos la misma reflexión, es mejor verlo desde aquí que subir el volcán y pagar a los mafiosos, Anda y que les den!

Entrando la noche, el último stop es el Monkey Forest. Este templo en el centro de Ubud, nos parecio de los más bonitos y eso que lo vimos a la carrera pero por lo menos nos dió tiempo a jugar un poco con los monos.

Ha caido la noche y nuestro día no mejora, llevamos todo el día esperando a que nos confirmen dónde dormirmos y seguimos sin noticias… por fin sabemos algo y tenemos que esperar al del hotel para que nos lleve a la nueva villa, donde ya estarán nuestras maletas de las que ellos se encargaban. Casi una hora de espera y al final viene. La villa se ve bien, del mismo estilo que la anterior, con piscina privada y todo para nosotros, pero peor cuidado y mucho más sucio.

Quedamos para cenar con Maya y su hermana, una amiga de Isis de Indonesia. Vamos a cenar Sushi y disfrutamos de las historias de Indonesia. Volvemos a la villa y tenemos una sorpresa, no hay luz ni agua en la casa. Alberto nuestro chispas particular no encuentra el motivo y todo esto en el día que nos llovío… total que dormimos toda la noche sin luz y claro, sin agua porque tiraba todo de lo mismo. Se lo reclamamos al casero y como quien oye llover.. ESTE FUE EL REMATE DEL DÍA QUE LLEVABAMOS…

Día 9: Viaje a Bali y primer día en la isla

Nos despertamos y Alberto ya se encuentra la primera sorpresa: El recepcionista del hotel le dice que no hay taxis ya que están durmiendo y no cogen el teléfono, cuando el día anterior a la misma hora todo sin problemas. Alberto pone el grito en el cielo, pero el hotel nos da una alternativa, ir con el transfer del hotel… aquí todo bien, hasta que nos dice el precio: 150.000 IDR cuando el día anterior nos costó apenas 40.000 IDR. Alberto reaccionó con los brazos en la cabeza y poniéndoles a caer de un burro, así que decide ir a la calle a buscar algún transporte. Isis sale con él y apenas tarda 2 minutos en encontrar un taxi. Y Alberto dónde está ahora? al rato viene montado en un becak… les había convencido en llevarnos, esas motillos que apenas andan, durante casi 20km. cargados con nosotros y los macutos, pero mejor cogemos el taxi.

Ya en el aeropuerto, el aeropuerto de Denpasar esta abierto y podemos volar, durante el vuelo, el volcán Raung nos regala unas vistas espectaculares.

IMG_2104

IMG-20150712-WA0016 IMG-20150712-WA0014
Ya en Bali, nos esperaba nuestro chófer con un cartel con el nombre de Laura y nos ponemos en marcha, estamos en la isla de los dioses. Nuestro primer destino es visitar el templo Pura Luhur Uluwatu, al sur de la isla y ubicado en un acantilado lleno de monos. El entorno es precioso y los hinduistas nos regalan verles en la ceremonia, todos vestidos de blanco y con fajines de colores llamativos.

IMG_2115 IMG_2117IMG_2135
En el camino a nuestra siguiente parada, nos pica la gusa y paramos en el supermarket Pepito, y  aquí a Alberto se le ocurre la maravillosa idea de comernos un montadito de atún con tomate… una delicatessen después de comer todos los días noodles y arroz.
La siguiente visita es el templo Pura Taman Ayun, la verdad que no nos pareció gran cosa pero pudimos realizar unas bonitas fotos.

IMG_2181
Después de ver un par de templos, ya nos apetecia algo más relajado así que fuimos a la playa de Kutumu, apenas había nadie y había unos cuantos metros de costa. Alberto y yo nos pusimos a disfrutar como enanos con las olas. Tras media hora, nos fuimos, y de esta playa lo que más nos llamó la atención es lo guarros que son, porque no hay otra palabra para definirlo.  En la arena había botellas, plásticos, papeles…

Para acabar el día nos vamos a ver la puesta de sol al templo Tanah lot. Espectacular de nuevo el entorno y las vistas de la puesta de sol. Lo único que no vimos fue la parte del templo que estaba dando la vuelta al paseo, lo vimos más tarde pero aun así disfrutamos la puesta de sol.

IMG_2280IMG_2251
A continuación entramos en otro espectáculo de danza con fuego y música sólo con voces. Y como remate final nos tomamos una mariscada en el restaurante de Tanah Lot, la verdad que no era nada del otro mundo para el precio que nos costó.

Esta es toda la ruta en coche

Ya de noche llegamos a nuestra villa, una pasada después de estar días anteriores en hoteles de dudosa calidad. Piscina privada, baño enorme, todo un lujo, o eso nos parecía…

IMG_2306

Día 8: Cancelación del vuelo a Bali y otro día más en Yogyakarta

Vamos de camino al aeropuerto sin tener ni idea si podremos volar… llegamos al caos de gente del aeropuerto de Yogya y nos mandan para la oficina de atención al cliente de Lion Air, nos tememos lo peor, el vuelo se ha cancelado. Isis en el jaleo de la gente decide cambiar los billetes de avión para el próximo día a la misma hora y ver si tendremos mas suerte.

Salimos fuera del aeropuerto, nos comemos unos dunkin donuts y nos ponemos a pensar que hacemos ahora… cambiamos los hoteles que teníamos reservados, los días del conductor en Bali… y decidimos que no tenemos tiempo para ver el Ijen.

Y en el día de hoy que hacemos? pues decidimos visitar el volcán Merapi, unos de los más peligrosos del mundo. En la entrada tenemos que pillar un tour en jeep así que nos disponemos a ello. El conductor empieza a darle velocidad pegando saltos por todos los baches que encontramos y poco más… vemos los estragos que hizo el volcán en la ultima erupción del 2004, todo calcinado y quemado, el bunker donde se refugiaron, la alien rock… y para terminar otros cuantos saltos con el jeep, ahora en el cauce de un río para mojarnos un poquito.

image

image
image
Después de esto, nos vamos a dar un paseo con el churroloc y poco más que contar, paisajes espectaculares y Alberto y yo intentamos coger un montón de hojas que llevan los lugareños en las motos y ese peso no era normal!

image image

De vuelta al hotel, decidimos comprar unas hamburguesas en el McDonald’s y comérselas en la piscina del hotel muy a gusto, hasta que llegaron un familia de turistas indonesios que se alojaban en el hotel con no se cuantas niñas y se nos fastidio el plan de echar una cabezadita en los puf junto a la piscina así que de vuelta a la habitación a echarnos la siesta.

Por la noche, decidimos ir al centro comercial de Yogyakarta a ver que podíamos comprar, pero después de dar una vuelta por todas las tiendas (estilo zara, adidas…) vimos que los precios eran hasta más caros que en España, aquí se nota la diferencia de clases que hay en el país. Cogemos un becak para volver al hotel, y nos metemos en la cama rezando para que nuestro vuelo de mañana pueda salir.

Día 7: Visita a Borobudur y centro de Yogyakarta

Leemos en la guía de Lonley Planet que el mejor momento para visita Borobudur es para ver el amanecer, así quedamos a primera hora para ir, ya teníamos acordado con el taxi que nos llevo del aeropuerto al hotel que nos recogiese a las 4 am. Al despertarme me encuentro muy mal de la tripa y no podemos ir con Alberto e Isis al templo… Pasan las horas y me encuentro mejor, así que decidimos ir a visitar el templo.

El camino es precioso, entre los pueblos típicos y por campos de arroz. Pagamos la entrada y nos ofrecen un té antes de entrar. Vemos el templo Borobudur y es precioso, cada detalle está cuidado al mínimo y las vistas son espectaculares. Veníamos avisados de que habría mucha gente y nos pedirían muchas fotos pero solo dos chavales nos lo pedieron y no había demasiada gente visitando el templo. Una vez que hemos disfrutado de las vistas y del momento nos disponemos a salir, pero tardamos casi más que en ver el templo… nos esperaban pasillos y pasillos de tiendas en las que no paran de acosarnos para que compremos.

image

 

image

image

Conseguimos salir, y nos dirigimos al centro de Yogya para ver el Kraton. El taxista nos deja en la puerta y antes de aproximarnos a la entrada ya nos están agobiando decenas de supuestos guías locales. El barullo no nos deja enterarnos de donde se compra la entrada y donde esta el inicio del palacio, así que decimos preguntar a una familia de turistas. Estos nos dicen que estaba cerrado desde las 11.00, así que decidimos ir andando hacia la locura de la calle Malioboro.

Durante el camino, de casualidad y antes de entrar en el jaleo, nos encontramos a Alberto e Isis, así que nos vamos con ellos a la locura de las compras. Cientos de tenderos nos agobian y apenas compramos unas camisetas por un par de euros.

Vamos de vuelta al hotel y vivimos nuestra primera experiencia en Becak (los TucTuc de Indonesia). Alberto e Isis son unos expertos y la única petición de Isis es que su Becak no sea de bicicleta porque eran unos cuantos kilómetros…pues no se como lo apañamos que Isis va en uno de estos.


Ya en el hotel descansando, vemos que el aeropuerto de Bali está cerrado por la erupción del volcán Raung… justo donde volamos mañana, por lo que no tendremos ni idea de si podremos volar. Vaya noche pasaremos! podremos volar a Bali?

Día 6: Llegada a Yogyakarta y visita a Prambanan

Nos despertamos de madrugada para ir al aeropuerto ya que nos cuentan que está a una hora del centro de Medan. Hacemos los cálculos para estar 1 hora y media para ir con tranquilidad, pero en la hora acordada, las 3:30am el conductor que nos proporcionó nuestro anterior guía no aparece, nerviosos, le llamamos desesperadamente por que ya llevamos más de media hora de retraso. Adan nos comenta, que va a enviar a otro amigo pero que tardará. Laura y yo, estando esperando en el hall del hotel inquietos y con el estomago tocado por los días anteriores, escuchamos a Isis y Alberto desayunar en la planta superior, se están poniendo como el tenazas! Como se nota que esta pareja está acostumbrada a estar en la linde de las situaciones.

Aparece un nuevo conductor y entramos corriendo al coche. El conductor comienza a conducir al estilo Medan y alcanza los 120km/h, velocidad record en el viaje. Total, que en vez de tardar una hora, tardamos apenas media hora y sobrados de tiempo.

Aterrizamos en Yogya y para comenzar, el servicio de transporte del hotel no aparece. Pillamos un taxi y vamos al hotel. La primera impresión de la ciudad nos parece que es mucho menos caótica, el mismo jaleo de motos y coches, pero sin inventarse tanto los carriles. Entramos en el hotel y lo primero que hacemos es ir a la piscina de la planta 8 (en realidad la 6, porque por superstición se saltan el número 4 y 6).


Después de descansar un poco, salimos a dar un paseo y entramos en un mercadillo que había cerca, todo es totalmente diferente, los olores, tenderos… compramos unas frutas y vamos de nuevo a la habitación para prepararnos para ir a Pambraram.


Pillamos un taxi para ir y en medio del jaleo de la ciudad, entramos en Pambaran, al entrar cambia el paisaje totalmente, todo verde y bien cuidado. Lo primero que visitamos en es el complejo principal, cerca de 8 templos nos rodean, todos espectaculares.

     Seguimos nuestro camino viendo más templos, o que se suponen que son porque muchos de ellos apenas son unos bloques de piedra. Como nota curiosa, Alberto se encapricha de una cerbatana y hala!, pa la saca. Qué peligro tiene con ese trasto, vaya fuerza tiene.

Por la noche vamos al espectáculo de danza indonesa Ramayana, en las faldas de los preciosos templos que hemos visto antes. Una pasada los vestuarios, la música en directo y los bailes, pero lo vemos un poco lento y Laura y yo empezamos a dar unos pequeños cabezazos. Cuando de repente empieza la acción y nos espabilamos de un salto, porque la señora que está justo debajo nuestro se asusta, tiene lado un escarabajo volador enorme, que feo el bicho. Este se pone a volar y aterriza en el escenario, qué emoción! Los bailarines descalzos pasan rozando el bicho, exclamamos un uy! porque uno de ellos lo roza. Este, por la coreografía del baile, se detiene justo al lado, cuando mira al suelo y se encuentra esa sorpresa. La cara que pone no tiene precio, la verdad que no se como describirlo. Mira a su compañero y este pone la misma cara. Nos moríamos de risa nosotros cuatro y la familia que teníamos delante que nos habían alertado en un principio.


Sigue el espectáculo y en uno de los momentos importantes de la obra, Isis nos cuenta que un mono blanco tiene que quemar no se qué. Bueno, que se van a poner a quemar cosas. En este momento de alta tensión, los bailarines empiezan a bailar en círculos por el escenario, justo donde el bicho. Parece aposta pero ninguno lo pisa, alguien lo roza pero ahí sigue. Cuando por fin uno de ellos, lo coge con la mano, lo tira al fuego y ocurre la traca final del espectáculo pirotécnico. Comienza el primer descanso, bueno para nosotros el final de la obra. Salimos fuera del recinto en busca de un taxi y es imposible encontrar nada en el caos de la ciudad, así que volvemos al parking del recinto y tenemos que pagar el dinero que nos pide la mafia del transporte que nos estamos encontrando en Indonesia.

Por fin llegamos al hotel!

A %d blogueros les gusta esto: