Archivo de la categoría: durante el viaje

Día 17: Una mañana en Dubai y llegada a Madrid

Nada más despertarnos, salimos por los al rededores del hotel para buscar un banco y sacar dinero, son las 8.00 de la mañana y ya hace 32 grados.  Hablamos con la recepción del hotel y nos comentan que el centro comercial está un poco lejos y no saben si nos va a dar tiempo  ya que pillamos el vuelo a las 14.00 de la tarde, pero nos da igual y vamos al centro comercial

Entramos al famoso metro de Dubai, el que está al lado es el de Al Rigga, el ticket nos cuesta 8 Dirham y montamos en el que dicen  metro más moderno. Este va sin conductor, por la superficie y puedes ver la locura de rascacielos de Dubai y un detalle curioso del metro es hay vagones específicos para mujeres y familias.
Tras 30 minutos de viaje, nos bajamos en la parada de Burj Khalifa/Dubai Mall, nos sorprende tardar eso cuando en el hotel nos decían mucho más tiempo.. pero lo que no teníamos en cuenta fue llegar al centro comercial, un pasillo de unos 10 minutos andando con las típicas escaleras mecánicas (que no son escaleras) del aeropuerto con el objetivo de andar más rápido.
Por fin entramos al centro comercial y eso es enorme, cientos de tiendas pero a nosotros lo que nos interesaba era ver el acuario. Llegamos y vemos el monstruoso acuario de 4 plantas con toda clase de peces, desde mantas rayas hasta tiburones.
IMG_2875 IMG_2864
Entramos en un par de tiendas más y volvemos a coger el metro dirección terminal 3. Tardamos  unos 45 minutos y seguimos alucinando con el paisaje de edificios ya que nos pusimos en la cabecera del tren.
IMG_2855
Ya en el aeropuerto, nos toca esperar un buen rato hasta que dicen por megafonía que podemos embarcar, en árabe, en inglés y en español! la ilusión que le dio a Laura escuchar mensajes en español… que pequeñas cosas nos hacen felices.
20150720_145135
En el avión a ver películas y esperar pasar el tiempo, mi objetivo en este vuelo era ver la segunda parte de El Señor de los Anillos y objetivo cumplido!
Aterrizamos en Madrid con mucho adelanto pero no pasa nada, ya que desde que aterrizamos en la pista hasta que empiezan a salir las maletas pasa una hora!.
Nos recogen Marta e Iñigo y por fin en casa, con la sorpresa de que mi madre nos tenía preparada una tortilla de patata.
Anuncios

Día 16: Comienza la Vuelta

A primera hora de la mañana comemos el vuelo desde Lombok a Jakarta. Poco que contar… aprovechamos para comprar los últimos detalles y volamos con Garuda, estos deben de ser como la Iberia de Indonesia. Un desayuno en el aire y aterrizamos en Jakarta. Y aquí… una espera en el aeropuerto interminable, horas y horas tirados en esos bancos incómodos y por fin llega la hora, pillamos el vuelo se Emirates y unas cuantas horas de viaje.

A Laura le siguen tocando niños pesados, en todos los vuelos le ha tocado uno, y a mi me dio tiempo a una cosa que nunca había conseguido. .. ver el Señor de los Anillos! Bueno con dos parones para sobar, pero la vi!

Aterrizamos en Dubai y para pasar la aduana tardamos ni se sabe… esos lectores automáticos tan modernos que pusieron no funcionan ni de broma y nos toca esperar cola. Conseguimos salir a eso de las 23.00 y vamos al metro. Pagamos el billete y cuando llegamos al andén nos dicen que ya no hay trenes. Que primos somos!

Así que en taxi al hotel, charla con el recepcionista de media hora y a dormir en la habitación, eso sí, con un musicón de fondo nada relajante… estamos justo al lado de una discoteca.

Día 15: Despedida Alberto e Isis y de las Islas Gili

De nuevo nos despertamos sin hora y nos pegamos el homenaje de desayuno en la tranquilidad del alojamiento. Pero hoy el ambiente es diferente, es el último día en Gili y nos despedimos de Alberto e Isis.

Tenemos que hacer bien los macutos para que entre todo lo que tenemos y los regalos que hemos comprado, van a reventar las mochilas! Nos despedimos de los Churros y nos vamos a despedir de la playa. Nos tomamos un smoothie en los chiringuitos y cogemos nuestros macutos para volver a Mataram. Pagamos los 15.000IDR por el barco público y nos montamos a los 5 minutos, para atracar en el puerto de Bangsal.

Nos bajamos como podemos con las mochilas y ya nos empieza a agobiar la gente para el transporte. Ya se me agotan las excusas y les respondo en español diciendo que no se inglés. Nos cogemos un taxi de bluebird y vamos de camino a Mataram. El taxista no está empezando a mosquear… no para de tirarse eructos, pasa rozando las motos, va por el medio del carril y los ojos rojos… pero por fin llegamos al hotel.

Pedimos una Pizza Hut que nos sabe de muerte y una película para hacer tiempo. Salimos a la calle de Mataram y nos dirigimos al Jakta (o algo así) sitio que nos recomendaron para comprar alguna cosa. Esto está apenas a 500m, pero durante el camino, todo el mundo nos mira e incluso nos saluda, parece que somos los únicos europeos que han pisado esa zona.

En la calle del mercado, la verdad que no encontramos nada, es un mercado más pensado para los locales y nada turístico. Nos volvemos al hotel y a descansar para comenzar mañana nuestro viaje a Madrid.

Día 14: Islas Gili

A las 5.00 de la mañana comienzan de nuevo los cánticos, esta vez en bucle una grabación. Yo apenas me entero y me despierto tranquilamente, uno de los pocos días sin que suene el despertador. El alojamiento, Guava Garden, posiblemente haya sido el mejor del viaje,  unas cabañas individuales con el baño en la calle decorado al mínimo detalle. Sensaciones únicas ducharse bajo las estrellas…

Pedimos el desayuno y nos lo tomamos en la piscina, en un cenador, sin preocupaciones… zumo de frutas, fruta, tostadas con mermelada de papaya, té y pancake. Esto medio tumbados sin escuchar ni un coche, solo algún  gallo y los pájaros.

Nos cogemos las bicis y nos vamos a la playa, parando antes en todas las tiendas que nos encontramos, artículos  super bonitas pero a un precio desorbitado. En la playa… vuelta y vuelta y un poco de snorkel.

Comemos en un cenador al pie de la playa, tardan muchísimos pero estamos tan a gusto.. y con wifi que no tenemos ganas ni de quejarnos.

Por la tarde de nuevo vamos al sunset, unos helados y cocktails y la vida sin estrés. Al volver decidimos ir por el norte de la isla, en vez de atravesar por medio, decidimos rodearla por la costa, Error! se nos echó la noche y no teníamos ni idea por donde íbamos. El camino nos llevo a dentro de la isla y nos veíamos nada, apenas íbamos con la linterna del móvil. Por fin salimos al camino de la costa y ya podemos volver a nuestro alojamiento.

Piscina por la noche durante un buen rato charlando con mi amigo del hotel, una ducha y salimos a cenar. Esta vez Isis y Alberto se empeñan en invitarnos a cenar. Que agradecidos estamos por todo lo que hemos hecho en el viaje!

Terminamos el día tumbado en los puf de la playa con un cocktail, disfrutando de la tranquilidad y las estrellas.

Día 13: Traslado a Islas Gili y disfrutar de la playa

Nos despertamos justo para el desayuno y nos encontramos que no hay nadie, con esto del Ramadán aquí no trabaja nadie, aun así conseguimos que nos preparen una especie de desayuno, ya que las tostadas eran de color verde, no sabemos por qué… y el café de Alberto se podían masticar los posos.

Nos importa poco porque estamos de buen rollo pensando en la playa. Pillamos el taxi de bluebird y el tío nos mete en todo el jaleo del mercadillo. Vaya locura de locales comprando, cidomos (como Becak pero tirados por caballos) cargados hasta arriba de compras y de gente…

Conseguimos salir del atasco y vamos por la carretera de la costa, según nos alejamos de Mataram el paisaje va cambiando, mejores playas, bosques de palmeras, a la derecha dejamos las montañas y ya vemos al fondo las islas de Gili Trawangan, GIli Meno y GIli Air. El taxi nos deja a unos 500m del puerto de Bangsal, ya que nos dice que no puede entrar. Compramos el ticket para el barco público y esperamos unos minutos a que se llene. Nos mojamos los pies para entrar y ya estamos de camino a las islas.

Atracamos en la especie de puerto de la isla y notamos que esto cambia totalmente. Chiringuitos en la playa, aquí está prohibido los vehículos a motor por lo que solo vemos bicis, y cidomos por todos lados.

Vamos al hotel a dejar las cosas y directamente a la playa a tumbarnos, aquí poco más que decir, solo mirar esta foto:

 

wpid-20150716_104235.jpg
Lo único a destacar, es que Alberto se rayó y se propuso dar la vuelta a la isla corriendo descalzo. Nuestros cálculos eran 6 km pero Alberto tardaba y tardaba… vino andando con ampollas en los pies por las piedras.
Por la tarde, nos pillamos unas bicis y nos fuimos a ver la puesta del sol. Atravesamos la isla por caminos poco comunes y aquí vimos los guarros que son… pero por fin llegamos al otro lado de la isla.Chiringuitos con música en directo, puf para tumbarse, todo cuidado al mínimo detalle, columpios en el agua y de fondo Bali…

Volvemos al alojamiento y hoy es el día del fin del Ramadan, fiesta para ellos. Lo que nos pareció un rato divertido llegó a ser cansino… desde las 19.00 de la tarde hasta las 00.00 sin un solo respiro, se escuchaba por la megafonía a todo trapo los rezos. Daba igual que desafinase o se mezclasen voces… dentro de la habitación parecía que teníamos un altavoz.
Cenamos en la playa, con el ruido de fondo y nos acostamos con la “fiesta” de fondo.

Día 12: último día en Bali y vuelo a Lombok

Nuestro último día en Bali, nada más despertarnos, decidimos ir a bañarnos a las cascadas GitGit. Durante el camino desde Bedugul, vemos muchísimos monos en los laterales de la carretera. Ya cerca de la entrada al pequeño trekking hasta las cascadas, el autobús se dispone a aparcar en un parking en la ladera de la montaña, al bajar nos encontramos con que los lugareños están intentando sacar un coche que está apunto de caerse por el precipicio. Alberto y yo intentamos ayudarles con nuestra maña alpedreteña pero misión imposible, la rueda delantera del coche estaba metida en un agujero y los bajos daban en el asfalto, decimos continuar hacia las cascadas.

Gitgit está compuesto por tres cascadas principales, la primera a la que fuimos es la qué está situada más a la izquierda, un pequeño lago para nosotros solos con una impresionante cascada. No nos resistimos y terminamos bañándonos y saltando desde las piedras. A nuestra vuelta, en otra pequeña laguna, notamos que hoy es festivo, porque vemos a muchas familias balinesas pasando el día y llevando ofrendas, también vemos jugar a los niños, con un cuerda colgada de un árbol y con destreza en saltar de lado a lado del río, incluso saltando a la laguna, al más puro estilo de tarzán.

IMG_3799
Ya de vuelta hacemos parada en el templo Pura Ulun Danu Bratan, situado dentro del lago y con una estampa preciosa, es tan bonita que es la imagen que aparece en los billetes de 50.000IDR. El templo está casi lleno por la festividad de los hindues.

Ya para hacer un poco de tiempo, nos vamos de compras a Kuta, cerca del aeropuerto de Denpasar. Llegamos a Kuta y vemos una ciudad invadida por surferos y turistas, perfecto para realizar shooping. En la ciudad vemos puestos típicos para comprar alguna falsificación y regalos muy duros de regatear, y tiendas boutique de Quicksilver, Hawaianas… que están al mismo precio que España. De vuelta al coche, nos sentamos 5 minutos con Isis y Alberto en la playa en la que nos aborda un  vendedor ambulante que nos ofrece una cerbatana por 15€, al no interesarnos y hablar con el un rato nos la rebajó hasta los 2€ pero no la queremos para nada…  bueno a Alberto le interesaba un arco con flechas que al final se acabó comprando, vamos a ver si no le da mucha guerra en los aviones.

Facturamos las mochilas en el aeropuerto, y a Alberto le llega un email diciendo que el vuelo desde Banyuganji fue cancelado. Este vuelo le teníamos pagado pero perdido porque al final no pudimos ir al volcán Ijen. Pues vamos a reclamarlo e intentar que nos devuelvan el dinero. Pues quien no lo intenta no lo consigue, así que lo conseguimos y no perdimos el billete.
Esperamos un poco en el aeropuerto a que llegue la hora de embarcar. Accedemos a la terminal y vemos el mini avión en el que vamos, típica avioneta con hélices, pero todo correcto e incluso no sirvieron un snack en el vuelo de apenas 30 minutos.

Aterrizamos en el aeropuerto y llega la locura, nada más pasar la puerta varios puestos nos agobian con transporte, eso parecía una subasta, Quién da más! no cogemos ninguno de esos y nos vamos a la calle, o eso intentamos.


Un tapón para salir por la puerta del aeropuerto de más de 15 minutos, marea de gente esperando que no nos dejan salir. Suponemos que hay tanta gente por el fin del Ramadán, están de vacaciones y van a celebrarlo con su familia.

wpid-20150715_211303.jpg

 

wpid-20150715_211307.jpg

Conseguimos llegar a las paradas de taxis y seguimos viendo la mafia de los transportes, vemos a un grupo de personas que nada más dicen “last taxi”, creen que los turistas somos tontos, pero es lo que hay, conseguimos bajarle un poco el precio pero como siempre nos vamos con la sensación de que nos han timado.

Nos alojamos en el hotel de Mataram que teníamos reservado y nos queremos despertar pronto para llegar cuanto antes a las Islas Gili.

Día 11: El norte de Bali

Viendo como fue el día anterior hoy lo temíamos, ya que empezamos con una mierda de desayuno y sin te ni café… como seguíamos sin luz ni agua…

Lo primero que teníamos en el día es una ruta de 4 km por los campos de arroz de Jatiluwih, la verdad que fue una pasada la cantidad de campos de arroz que nos encontramos, lastima que estaban un poco secos por la época en la que estábamos pero aun así nos sirvió para olvidar el día anterior y disfrutar de las vistas y curiosear con los sistemas de regadío.
image

A continuación fuimos al templo de Pura Luhur Batukaru, tampoco nos llamó mucho el templo, pero lo que nos impresionó es que estaba toda la familia hinduista preparando la comida para el día siguiente que tienen su día importante, su día de año nuevo. Estampas muy bonitas haciendo la comida y preparando los pollos y patos para comerlos.

image

Ahora teníamos un largo viaje hasta las cascadas de Munduk, pero nos dio tiempo a pararnos en el mirador y observar los lagos de Danau Buyan y Danau Beratan. Bajamos hasta las cascadas de Munduk y la caída del agua era espectacular, solo unos pocos valientes se atrevieron a bañarse, es decir, Alberto y yo. Bueno y una mística  francesa con millones de complementos, batas puestas encima y unas gafas a lo John Lenon.

image

Toda la ruta en coche:

Nos vamos al hotel a descansar y de nuevo nos emocionamos con las pequeñas cosas de la vida: unos espaguetis boloñesa que estaban buenísimos.